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Ciertamente y en apariencia o al menos una mala interpretación de las creencias cristianas, conlleva a un conflicto de la Iglesia contra la Izquierda. ¿Pero es realmente ese “odio visceral” de los creyentes contra los de izquierda?
Ciertamente, es un error de interpretación perpetrada seguramente por las altas jerarquías de la Iglesia, más interesadas en conservar privilegios o poder, que seguir sus propias ideas o las enseñanzas del que dicen que es su Mesías.
Para ello, vamos a analizar las cosas.
Adorar a Dios y toda la obra de su creación se supone un deber de los creyentes. ¿No? Al menos se presupone.
Todo ser humano es supuestamente creación de Dios. ¿Entonces por qué ese odio hacia algunos humanos si “todos somos hijos de Dios”?
Si el ser humano es creación de Dios, entonces los creyentes deberían respetar a todo humano aunque opine distinto. ¿Entonces que justificación hay con algunas actitudes?
“Dios creó el mundo en 6 días y el septimo descansó”. Crear un mundo en 6 días ciertamente sea complejo, pero el número 6 o la numeración hexadecimal o cómo se llame (con base 6 en vez de decimal como la nuestra) era muy presente en las culturas mesopotamicas. ¿Tal vez nuestro futuro se defina en base 6? Ciertamente en parte nuestros conceptos horarios se basen también en base 6. Pero, dejemos ese tema aparte.
La creación de un mundo por parte del ser al que adoras ¿No debería hacerte consciente de la necesidad de protegerlo y salvaguardarlo? ¿Entonces por qué muchos “creyentes” son los primeros en contaminar el planeta o hacer cosas feas al planeta? Ciertamente, el ecologismo es algo que debería ser inherente a todo catolico, cristiano, protestante, anglicano u ortodoxo. Ya que si el ser que adoras, al que intentas seguir sus preceptos creó un mundo en el que habitas, se supone que deberías cuidarlo. ¿Y no deberia ser el objetivo de todo creyente y ser humano crear un “Jardín del Edén” en la Tierra? Es decir, crear un mundo más justo, más igualitario, en dónde todo el mundo pudiese ser feliz.
El maestro al que adoran, o Mesias o cómo se le quiera llamar, caminaba entre las gentes, entre los pobres y nunca buscó la riqueza ni la fama. La consiguió por estar con el pueblo, viviendo cómo ellos, por ser uno más, aunque algo más sabio. Se ganó la aceptación de muchos, aunque tal vez algunos se aprovecharon de él sin ninguna duda.
Por lo que el igualitarismo que propugnan muchas ideologías de izquierda, sin templos y demás. ¿No es la misma ideología que tenía realmente ese personaje historico? ¿Y no es la misma filosofía que en el fondo narran en su libro sagrado?
¿Por qué entonces les molesta tanto a los catolicos, cristianos y demás la existencia de ideologías de izquierdas?
Pero hay un punto importante : “No lanzes la primera piedra si no estás libre de pecado” , dice Cristo en la narración en la que se encuentra con María Magdalena: Una ramera de un pueblo. Demostrando así, no solamente que no hay que tener prejuicios, contrariamente a los muchos que tiene tanto la Iglesia cómo sus seguidores, si no que todo ser humano tiene un enorme potencial y que hay que valorarlo, aunque según nuestro punto de vista parezca equivocado.
Entonces… ¿Por qué no caminar todos juntos hacía un mundo mejor? 15-M, ecologistas, socialistas, comunistas, anarquistas, catolicos, protestantes…
Todos juntos, ya que en esencia, todos deseamos lo mismo, aunque interpretado de diferentes formas.
Es hora de alzarse, contra aquellos que nos manipulan para estar unos contra otros, para luchar contra aquellos que nos educan en los prejuicios en las “clasificaciones”, es decir en aquello de asociar una etiqueta a cada persona por sus creencias, ideas, formas de vestir, comportarse…
¡Basta ya! Es hora de que todo ser humano luche por una “Edad dorada de la humanidad” y acabe con la avaricia y egolatrismo de unos pocos, que quieren enfrentar a la humanidad entre sí. Llegó la hora de “Decir no”.