El CAZADOR DE SUBVENCIONES

  @ al autor @ enviar a un amigo

Existe un director catalán que cada año estrena una nueva película. Gracias a las subvenciones que recibe, este mediocre puede contar en sus películas con actores de primer nivel.

 Todo el mundo le conoce… pero nadie ve sus películas y nadie conoce a nadie que vaya a verlas. Y si no tiene público, ¿cómo coño se lo hace este tío para que su productora cada año tenga una generosa subvención? He aquí el negocio, amigos míos: el tío éste es un cazador de subvenciones.  ¿Y cómo se caza una subvención?

     Lo primero que tienes que hacer es convencerte de que no tienes talento, y que por tanto, si no haces trampa, no tienes nada que hacer. Una vez lo admites, estudias el programa de subvenciones de esa organización comandada por chorizos que es la Generalitat de Catalunya y presentas un proyecto que se ajuste a la normas. Aunque el proyecto sea una mierda, si se ajusta a las normas, puedes logarlo. Las normas son del estilo: que la historia sea en catalán, que se ruede en Catalunya, que un elevado tanto por ciento de trabajadores sean catalanes…. En definitiva, condiciones todas éstas fáciles de cumplir.

     Llega ahora la condición madre: que la Productora (que es quien recibe la subvención) pueda demostrar que ha facturado x cantidad de dinero en un anterior trabajo. Nuestro amigo lo demuestra. ¡Cortocircuito! ¿No habíamos quedado que las películas de este cabrón no iba a verlas ni su puñetera madre? Entonces, ¿cómo coño puede demostrarlo? Fácil: él mismo compra en taquilla las entradas necesarias (imagino que mediante terceros, porque sino la historia ya sería más siniestra de lo que por sí sola ya es). Sus películas venden 500.000 entradas pero en realidad las ven 456 espectadores. ¡Cuádrame esto, Manolín!

      Ahora viene la pregunta lógica: ¿y dónde diablos está ahí el negocio? Ahí va la respuesta: Cuando el listo éste pide subvención, el acuerdo con la Generalitat es que la Conselleria de Cultura pone como ayuda el 60% y la Productora del cabrón el 40% restante. Muy bien. ¿Qué hace el cabrón entonces? Dice que su película vale 100 millones de pesetas, justificando los gastos en un dossier en el que consta que ahí va a cobrar de putísima madre hasta el becario de turno. Y todo esto, claro, sube a 100 millones de pesetas. La Generalitat dice “Ok, cabrón, te damos 60 millones y tú pones 40”. El cabrón firma, se hace con los 60 millones… y rueda la película con 40. Ganancia neta: 20 millones. No está mal. Y sin arriesgar ni un puto duro. Luego, el tío además va de artista y enrollado, lo saca el Buenafuente por la noche y tal y tal… Una vergüenza que mientras esto se permite –es de dominio público, que no me jodan, hombre-, a jóvenes directores no se les dé la oportunidad de hacer proyectos que costarían mucho menos y que –en bastantes casos- interesarían mucho más.  Entiendo que la política de subvenciones debería ser: le financiamos 1 sola película (u obra de teatro, o compact disc) en su vida. La primera que haga. Si su trabajo es bueno, usted ganará dinero y se podrá autofinanciar el segundo, el tercero y sucesivos. Si por el contrario, usted viene a pedirme pasta para el segundo, significará que el primero no interesaba. Usted probablemente no interese. Pues acéptelo y apártese, que vamos a financiar el primer proyecto de otro.

     Me muero de vergüenza (ajena) cuando veo que a directores de cine o teatro con varias películas u obras estrenadas se les sigue dando dinero público para que trabajen y se le niegue el pan y la sal al que empieza. No lo entiendo, no me cabe en la cabeza, y me hace pensar que algo huele a podrido. Mafias. Amistades. Lameculos.

     Se trata de repartir las oportunidades, y luego que el público decida quién vale y quién no. Vayan desde aquí mis más sinceras felicitaciones a dos símbolos del teatro catalán que no necesitaron de subvenciones para hacerse verdaderamente grandes: el grupo Tricicle y el grande, grandísimo Pepe Rubianes.


Los comentarios de los usuarios no se corresponden necesariamente con la opinión de www.iespai.com. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


¿Qué opina?

Nombre (obligatorio)

E-mail (obligatorio)

Comentario: (max.500)


 te quedan todavía